Luego de muchos encuentros en el café y cientos de horas conversadas, una tarde él decidió no quedarse, la encontró en la mesa de siempre y en lugar de saludarle, como era habitual, le extendió la mano, ella la tomó suavemente y sin articular palabra le siguió. Caminaron en silencio, ella no sabía a dónde la guiaba, lo presentía; después de caminar algunas cuadras, ella tomó consciencia del lugar, estaban a unos cuantos metros de su casa; en la puerta, él hizo una pausa antes de insertar la llave en la antigua cerradura, le preguntó con la mirada ¿Entrarías conmigo? Ella respondió acariciando su mejilla y diciendo –sin compromisos…--, él asintió, sabía que si se negaba la perdería para siempre, metió la llave, abrió la puerta haciendo girar los viejos goznes.
lunes, 6 de diciembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Paseo
Hoy he visitado nuestros lugares comunes y me di cuenta de lo poco común de estos. Volamos desde la cima más alta, por valles verdes y ríos tempestuosos; visitamos farallones y profundas grietas. Nuestro recorrido ha sido todo, menos aburrido o estático.
martes, 2 de noviembre de 2010
Non
Recuerda que un hombre te debe robar el aliento con una sonrisa, entregarte el universo en una caricia y ser tu dueño con un beso
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Lágrimas
Esta noche estoy tan triste que las lágrimas se niegan a derramarse, sin embargo el cielo se apiada de mí y sus nubes sollozan mi desconsuelo.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Experiencia
Si ofreces tu corazón a una persona y ésta te lo regresa, nada duele más que las palabras dulces con las que te da las gracias. No fue su culpa, sino tuya por ofrecer sin antes averiguar el interés por recibirlo...
sábado, 14 de agosto de 2010
Citas
Todos los problemas tienen la misma raíz: el miedo, que desaparece gracias al amor; pero el amor nos da miedo.
Anónimo
El amor es una tontería hecha por dos.
Napoleón
Anónimo
El amor es una tontería hecha por dos.
Napoleón
domingo, 8 de agosto de 2010
Cita
La originalidad estriba únicamente en dar el nombre. Cread el nombre y la cosa será creada.
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miércoles, 21 de julio de 2010
non
De entre todos los corazones del mundo, el destino tenía que escoger el mío para amarte incondicionalmente...
domingo, 4 de julio de 2010
Sueños
Anoche soñé que te soñaba, soñé el calor de tus besos y la pasión de tus manos; tu sonrisa tierna y tu mirada profunda, pero la noche cruel me arrebató de tus brazos y me dejó acompañada del vacío del sueño terminado
jueves, 17 de junio de 2010
En los labios del agua (fragmento)
En el restaurante, Leila se sentó a mi lado, y sin que hubiera ningún pretexto para que lo hiciera, al terminar la cena comenzó a cantarme al oído: “El amor es un pájaro rebelde...”
Me dio un escalofrío y me quedé mudo. El pájaro del deseo se estaba poniendo de nuevo en mi mano. No había ninguna posibilidad de que fuera una canción de moda que las brasileñas en general canten al oído de quienes pongan a su lado en mesas o tinas. Todo era ridículo y fascinante. Me comenzó a invadir la certeza de que un hilo secreto, tal vez muy largo, estaba haciendo un collar muy extraño con mis emociones y flaquezas. Esa noche Leila hubiera podido hacer conmigo lo que quisiera. Pero yo no tomé ninguna iniciativa ni respondí claramente a las suyas, más por intimidación súbita que por falta de deseo. Me asustaba no sólo ella sino la idea misma de un destino secreto esperándome en su cuerpo. Y ella decidió entonces irse a dormir después de un día muy largo, excedido en fatigas.
Me dio un escalofrío y me quedé mudo. El pájaro del deseo se estaba poniendo de nuevo en mi mano. No había ninguna posibilidad de que fuera una canción de moda que las brasileñas en general canten al oído de quienes pongan a su lado en mesas o tinas. Todo era ridículo y fascinante. Me comenzó a invadir la certeza de que un hilo secreto, tal vez muy largo, estaba haciendo un collar muy extraño con mis emociones y flaquezas. Esa noche Leila hubiera podido hacer conmigo lo que quisiera. Pero yo no tomé ninguna iniciativa ni respondí claramente a las suyas, más por intimidación súbita que por falta de deseo. Me asustaba no sólo ella sino la idea misma de un destino secreto esperándome en su cuerpo. Y ella decidió entonces irse a dormir después de un día muy largo, excedido en fatigas.
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domingo, 23 de mayo de 2010
¿En dónde estás?
Logro escuchar tu voz en mis recuerdos, sentir tus caricias en mi memoria y ver tu sonrisa en mi corazón, sin embargo y a pesar de todo lo que percibo, me pregunto ¿dónde estás?
Caperucita Roja (Cuento Completo, versión original) Charles Perrault
Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tanto que todos la llamaban Caperucita Roja.
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.
-Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.
Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:
-Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
-¿Vive muy lejos? -le dijo el lobo.
-¡Oh, sí! -dijo Caperucita Roja-, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
-Pues bien -dijo el lobo-, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero.
El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.
-¿Quién es?
-Es su nieta, Caperucita Roja -dijo el lobo, disfrazando la voz-, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:
-Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
-¿Quién es?
Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
-Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
-Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada:
-Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo.
Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:
-Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
-Es para abrazarte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué piernas tan grandes tiene!
-Es para correr mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene!
-Es para oírte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué ojos tan grandes tiene!
-Es para verte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué dientes tan grandes tiene!
-¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió
Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo.
-Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.
Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. Él le preguntó a dónde iba. La pobre niña, que no sabía que era peligroso detenerse a hablar con un lobo, le dijo:
-Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
-¿Vive muy lejos? -le dijo el lobo.
-¡Oh, sí! -dijo Caperucita Roja-, más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
-Pues bien -dijo el lobo-, yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tú por aquél, y veremos quién llega primero.
El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos con las florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.
-¿Quién es?
-Es su nieta, Caperucita Roja -dijo el lobo, disfrazando la voz-, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:
-Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
El lobo tiró la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoró en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerró la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
-¿Quién es?
Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
-Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
-Tira la aldaba y el cerrojo caerá.
Caperucita Roja tiró la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada:
-Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo.
Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:
-Abuela, ¡qué brazos tan grandes tienes!
-Es para abrazarte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué piernas tan grandes tiene!
-Es para correr mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué orejas tan grandes tiene!
-Es para oírte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué ojos tan grandes tiene!
-Es para verte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡qué dientes tan grandes tiene!
-¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se abalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió
domingo, 16 de mayo de 2010
Sin título y sin terminar... por el momento
Tal pareciera que el cielo ha llorado lo que mis ojos se niegan a llorar. Llorar toda la tristeza y el dolor que hay en mi interior y no me permite respirar, ese dolor que agobia y desespera.
Tal pareciera que las nubes se apiadan de mí y me prestan las claras lágrimas para compensar el estío que me invade.
Sin embargo a pesar de su gesto, no encuentro consuelo y la sensación no cede.
Tal pareciera que las nubes se apiadan de mí y me prestan las claras lágrimas para compensar el estío que me invade.
Sin embargo a pesar de su gesto, no encuentro consuelo y la sensación no cede.
viernes, 14 de mayo de 2010
Caí nuevamente
Nuevamente he sucumbido ante el dolor, todo se esta juntando; he confirmado que la alegría viene, al igual que el dolor, por rachas, o eres increíblemente feliz o te encuentras desolado. Siempre he sostenido que la vida es fácil, el único problema es que nos encanta dificultarla.
Lo único que queda es levantarme, ver el raspón de mis rodillas y seguir caminando, eso es todo.
Lo único que queda es levantarme, ver el raspón de mis rodillas y seguir caminando, eso es todo.
jueves, 13 de mayo de 2010
Rayuela
Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
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miércoles, 12 de mayo de 2010
No entiendo
Es impresionante cómo el mundo se está cayendo a pedazos y pocos son los interesados, unos intentan salvar el medio ambiente a cualquier precio, otros alaban la tecnocracia que nos guía, pero en dónde han quedado los humanistas, dónde se fueron los amantes del ser humano, de los valores y de la ética, del principio de la sociedad. Estamos criando niños materialistas y banales, a quienes importa más poseer el video juego de vanguardia que saber dónde queda Maputo o que cuestiona la adquisición de conocimiento, sosteniendo que es inútil aprender, el negocio es hacer negocio sin importar que aplaste al prójimo.
Dónde quedaron los valores de nuestros padres, no digo que eduquemos como ellos, pero sí que aprendamos a enseñar los mismos valores. Ahora, so pretexto de "mi hijo no va a sufrir lo que yo" estamos teniendo generaciones de pequeños tiranos irrespetuosos.
Pensemos bien lo que estamos haciendo en contra de las nuevas generaciones, si lo analizamos bien, no es su culpa, es la nuestra, no hemos sabido amarlos y críarlos con carencias.
Recordemos que el árbol fuerte no es el mimado, es aquel que se sobrevive a las fuerzas de la naturaleza, ya que sus raíces son las más profundas.
Dónde quedaron los valores de nuestros padres, no digo que eduquemos como ellos, pero sí que aprendamos a enseñar los mismos valores. Ahora, so pretexto de "mi hijo no va a sufrir lo que yo" estamos teniendo generaciones de pequeños tiranos irrespetuosos.
Pensemos bien lo que estamos haciendo en contra de las nuevas generaciones, si lo analizamos bien, no es su culpa, es la nuestra, no hemos sabido amarlos y críarlos con carencias.
Recordemos que el árbol fuerte no es el mimado, es aquel que se sobrevive a las fuerzas de la naturaleza, ya que sus raíces son las más profundas.
miércoles, 7 de abril de 2010
Es difícil intentar convivir nuevamente con alguien
He pasado las 2 últimas semanas en casa de la familia y he descubierto lo difícil que es volver a adaptarse a las costumbres y normas establecidas que has abandonado por decisión propia.
Amo a mi familia mucho más cada día, pero nunca podré adaptarme nuevamente a su estilo de vida, y mucho menos a las costumbres que he dejado de lado. Es triste, siento que todo en mi mundo se está desmoronando y que no pertenezco a ningún lado; nuevamente mi sentido de pertenencia se encuentra en riesgo, no estoy a gusto ni en el DF, ni en Playa, en el primero ya no soy parte de, en tanto que en el segundo me siento completamente sola.
Me estoy sintiendo cada vez más vacía y que estoy muriendo, siento que no tengo nada para ofrecer y nadie está para decirme lo contrario...
Amo a mi familia mucho más cada día, pero nunca podré adaptarme nuevamente a su estilo de vida, y mucho menos a las costumbres que he dejado de lado. Es triste, siento que todo en mi mundo se está desmoronando y que no pertenezco a ningún lado; nuevamente mi sentido de pertenencia se encuentra en riesgo, no estoy a gusto ni en el DF, ni en Playa, en el primero ya no soy parte de, en tanto que en el segundo me siento completamente sola.
Me estoy sintiendo cada vez más vacía y que estoy muriendo, siento que no tengo nada para ofrecer y nadie está para decirme lo contrario...
miércoles, 17 de marzo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
Entumecida
Hoy me sentí entumecida emocionalmente, nunca lo había sentido, es difícil. En estos momentos estoy aprendiendo a apreciar la forma en que siento, extrema, radical, loca y entregada. Hoy lo extrañé, no soy yo, soy un vaso vacío que tiene que reencontrarse para poder volver a llenarse de alegría y expresión...
La cita
Solo se escuchaban sus pasos retumbando en la solitaria calle, agradecía la niebla que prestaba discreción a su camino, el vapor poseía la suficiente densidad para ocultar su vestimenta, pues no era la más apropiada para la época y no deseaba llamar la atención; él la esperaba impacientemente en el estudio que se había convertido en el lugar donde podían ser ellos mismos y entregarse sin reservas.
Las callejuelas escuchaban morbosamente el sonido de sus sandalias de altos tacones, mientras las ventanas cerraban sus postigos para evitar la entrada de la humedad, tal parecía que cerraban los ojos a su paso, le concedían lo que los altos muros no: un refugio. Necesitaba llegar a su lado cuanto antes, lo extrañaba.
El estudio era acogedor, junto al ventanal que descubría una bella vista de la ciudad, se apreciaba una mesa, lo suficientemente grande para que compartieran la sal, pero al mismo tiempo tan pequeña para que pudieran acariciarse; sobre ella descansaban dos delicadas copas y una botella de su vino favorito.
En una esquina se encontraba una farola, cuya suave luz de petróleo, resplandecía llenando de una tenue iluminación el aposento; en contraesquina un librero, de madera oscurecida por el tiempo, guardaba celosamente las lecturas que compartían en momentos de solaz. Él iba y venía a través de la habitación evocando su perfume, olía a flores, pero no a flores frescas, tenía ese característico aroma de la miel, ligeramente ácido y penetrantemente floral, la tibieza de sus labios embotaban su memoria, el simple recuerdo de su roce le atestaba los sentidos. Abruptamente se detiene para observar el lecho vestido con las sábanas favoritas de ella, el algodón era suave al tacto, casi acariciante.
Ella alcanzó el portón que precedía al jardín donde se localizaba el estudio, cuidadosamente atravesó la grava que cubría el camino, acomodó el cuello del abrigo, revisó que todo estuviera en su lugar, los aretes, su bolso, los botones, y pasó nerviosamente las manos por su cabello. Contrario a su costumbre, no introdujo la llave en la antigua cerradura, tocó la pesada puerta de madera y esperó a que esta se abriera. A contraluz lo vio. El elegante traje azul acero dibujaba su cuerpo, mientras que la camisa blanca se abría descaradamente informal sobre su cuello. Él sonrió al verla, recorrió su cuerpo con la mirada, notó las sandalias de suaves lazos que se aferraban a sus pies, la tersa piel de sus piernas se asomaba coqueta bajo el abrigo, se dio cuenta que ella desabotonaba lentamente la prenda que la cubría, esperaba con ansia ver el vestido que le gustaba, ese vestido que le cubría el cuello de manera casi recatada, pero poseedor de un escote profundo en la espalda, que terminaba justo antes de llegar a la cadera, sin embargo se vio sorprendido al descubrir que un conjunto de lencería, junto con el perfume de su piel, era lo único que llevaba por vestido, la delicada tela de infinitos colores se adhería de una manera voluptuosa a su cuerpo, ella se dio cuenta del efecto que tenía sobre él, cuando la abrazó; sus besos hambrientos, casi bestiales, precedieron la fuerza del portazo, mientras terminaba de quitarle el abrigo y la conducía desesperadamente a la cama. Sus manos rápidas se deshicieron de la prenda justo al pie del lecho.
La lámpara apagó su temblorosa luz, dejando a los amantes rendirse ante los ardientes influjos de eros.
Experiencia
Nunca creí averiguar que es posible que te duela el corazón hasta el punto de necesitar vomitar por la sensación de opresión.
Cuando es tan profundo el dolor y la desesperanza que ni siquiera se puede derramar una lágrima.
Descubrí que el amor es la mejor arma para destruir al ser humano...
Cuando es tan profundo el dolor y la desesperanza que ni siquiera se puede derramar una lágrima.
Descubrí que el amor es la mejor arma para destruir al ser humano...
martes, 9 de marzo de 2010
sábado, 6 de marzo de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
Triste Inicio de Año
Se supone que el inico de cada año debe ser lleno de ilusiones, de magia y esperanzas; ha corrido un mes y me siento como nunca de triste, tengo una esperanza a la cual aferrarme, sin embargo no sé cuánto tiempo me dejen hacerlo, ahora sé lo que siente alguien aferrado a la orilla del precipicio y le están pisando los dedos para que termine de caer, tal vez suena muy dramático, pero así me siento.
Siempre he dicho que a los seres humanos nos fascina complicarnos la vida, pero por qué nos la complicamos tanto, por qué no nos permitimos ser felices y saboteamos nosotros mismos nuestra propia felicidad, aun más cuando se nos presenta envuelta para regalo.
Siempre he dicho que a los seres humanos nos fascina complicarnos la vida, pero por qué nos la complicamos tanto, por qué no nos permitimos ser felices y saboteamos nosotros mismos nuestra propia felicidad, aun más cuando se nos presenta envuelta para regalo.
lunes, 11 de enero de 2010
Inicio de Año
Normalmente el inicio de año nos trae ilusiones, esperanzas renovadas y nuevas metas, cuando no estamos de ánimos, sólo nos fijamos uno o dos propósitos, que al final abandonamos, sin embargo, este año me trae un sin fin de propuestas, unas buenas, otras no tan buenas, unas me plantean lindas esperanzas en muchos aspectos personales, pero en los laborales no me siento tan beneficiada.
Los cambios no me agradan y menos cuando llegan de manera impositiva y agresiva. Esperemos lo mejor para este año que ya comenzó a correr o a gastarse, como dirían los de la región, y veamos qué nos trae, ojalá que no tenga que buscar nuevo empleo. Jajajaja.
¡Feliz Año!
Los cambios no me agradan y menos cuando llegan de manera impositiva y agresiva. Esperemos lo mejor para este año que ya comenzó a correr o a gastarse, como dirían los de la región, y veamos qué nos trae, ojalá que no tenga que buscar nuevo empleo. Jajajaja.
¡Feliz Año!
miércoles, 6 de enero de 2010
Entre tus brazos
Si entre tus brazos pudiera pasar las tormentas de la vida, estas serían una ligera llovizna.
Si entre tus brazos pudiera disfrutar los éxitos, serían mayores de lo que los percibo.
Si entre tus brazos pudiera descansar por las noches, mi sueño sería aún más reparador.
El problema es que tengo que enfrentar las tormentas, los éxitos y las noches ansiando estar entre tus brazos.
Si entre tus brazos pudiera disfrutar los éxitos, serían mayores de lo que los percibo.
Si entre tus brazos pudiera descansar por las noches, mi sueño sería aún más reparador.
El problema es que tengo que enfrentar las tormentas, los éxitos y las noches ansiando estar entre tus brazos.
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