jueves, 30 de julio de 2009
Sueños II
Eres embriagador como el vino caliente, llenas mis sentidos con tu dulce sabor de miel y tu ternura infinita. Embelesas mis sentidos y no puedo percibir el mundo a mi alrededor. Eres el sueño encantador de mi alma que me roba besos y me dejas fuego en el corazón.
lunes, 27 de julio de 2009
Tú
Eres el aliento que cada día me inspira a seguir adelante,
las ilusiones para alcanzar el mañana y los sueños para querer dormir cada noche.
las ilusiones para alcanzar el mañana y los sueños para querer dormir cada noche.
La Luna (Jaime Sabines)
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie y para alejar a los médico y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido, y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos, ayuda a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ser.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte y para los condenados a vida no hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas
Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie y para alejar a los médico y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido, y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos, ayuda a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ser.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte y para los condenados a vida no hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas
Eternidad
Deseo beber de tu alma y embriagarme con el néctar de tus tiernos labios para grabar con fuego en mí tu esencia y hacernos perennes en la eternidad del tiempo.
Quiero respirar tu espíritu y saber qué sientes, saberte a cada instante en la memoria y estrecharte en mis brazos con el pensamiento.
Extrañarte en cada soplo de aire y llenarte de recuerdos para hacerte mío en cualquier momento, hacerte cada día un altar nuevo donde saciar mis desconsuelos.
Quiero respirar tu espíritu y saber qué sientes, saberte a cada instante en la memoria y estrecharte en mis brazos con el pensamiento.
Extrañarte en cada soplo de aire y llenarte de recuerdos para hacerte mío en cualquier momento, hacerte cada día un altar nuevo donde saciar mis desconsuelos.
martes, 21 de julio de 2009
Penumbra
Desde la penumbra eterna, esa donde el instinto y las necesidades nacen, el destino del individuo es sellado por la densidad de su alma.
sábado, 18 de julio de 2009
¿Existes en realidad?
Me asombra que existas, siempre me pregunto si eres parte de una macabra jugarreta de mi mente. Tengo miedo de que te desvanezcas en el aire en cualquier momento y me quede sólo con tu recuerdo. La realidad sería agridulce, pero sería mucho mejor que si nunca te hubiera conocido.
Tengo miedo de que desaparezcas y nunca más vea tu sonrisa y pierda el dulce tono de tu voz.
Tengo miedo de que desaparezcas y nunca más vea tu sonrisa y pierda el dulce tono de tu voz.
viernes, 17 de julio de 2009
Sueños
Si de noche, mientras miras las estrellas, escuchas a lo lejos un suspiro sollozante, es mi corazón que anhela tus besos.
martes, 14 de julio de 2009
Hado (selección)
El aire parecía cuajado, el infranqueable manto albo detenía cualquier intento de brisa, el más leve roce luminoso se veía frenado por el grueso muro, vapor nacido del piélago que únicamente se veía herido por la llegada del gemido del puerto; el misterioso cíclope, que se levantaba triunfante en el farallón, osaba con su blancura de cal enfrentarse a la densidad nebulosa que parecía terciopelo níveo prestado por Poseidón al mundo en un momento de abandono. El gigante blindado con su coraza de luz cortaba burlonamente la obscuridad envolvente del océano; sin abandonar su entretenimiento humillaba la cortina permitiendo el paso de los viajeros al muelle. Agreste al entorno, cual ogro enfurecido, dejaba escapar un aullido que cualquier ser que le escuchase podría identificar como su llamado a la eternidad, este bramido intermitente mostraba su sonoridad desafiando la fuerza de las olas en su embestida a la escarpadura que se alzaba solemne desde la tierra.
Como si fuesen garras sosteniendo una presa, la base soportaba su hercúlea construcción y mantenía perenne la luz que exhalaba su potente ojo. Este rayo, intento de imitación del sol, certeza del marino, acariciaba dulcemente en lontananza el espejo en donde Apolo se refleja durante su curso por el cielo garzo que sirve de refugio para Arges y sus hermanos; haz de luz con reflejos de ensueños, corazón piadoso del gran centinela, cómplice del plagio marino, que cada noche rapta los suaves labios de la arena dejándole en pago el melancólico sereno de sus besos.
En el refugio que ofrece el puerto a las naves, un fantasma se abre paso lentamente a través de la niebla, trasgo endrino que deja tras de sí una negra estela que cual jirones enloquecidos por el viento bailan entre sus piernas, le sigue una silueta un tanto incoherente con su estructura, cuál es su color exactamente, no lo sé, logra confundirse perfectamente en el entorno, del matiz de las nubes tormentosas tal vez, lechoso, quizá es del color del polvo, de andar silencioso que rompe de cuando en cuando con un leve jadeo. Se retrasa, algo espera, se detiene, se impacienta, al momento aparece una imagen que cualquier ser mundano alabaría: Menudo, sutil, gracioso. Con sus pequeñas manecitas acaricia a la enorme bestia que le monta guardia y lo apresta para seguir los pasos que marcaron al bruto el camino a seguir. El pequeño alcanza la enorme silueta que se recorta en el fondo drásticamente y que fuera de tono le extiende la mano cariñoso y con voz tersa, ronca cual ronroneo de león, dice: - Vamos hijo, hay que llegar al hotel antes de que comience la actividad y nos sea imposible movernos.
Como si fuesen garras sosteniendo una presa, la base soportaba su hercúlea construcción y mantenía perenne la luz que exhalaba su potente ojo. Este rayo, intento de imitación del sol, certeza del marino, acariciaba dulcemente en lontananza el espejo en donde Apolo se refleja durante su curso por el cielo garzo que sirve de refugio para Arges y sus hermanos; haz de luz con reflejos de ensueños, corazón piadoso del gran centinela, cómplice del plagio marino, que cada noche rapta los suaves labios de la arena dejándole en pago el melancólico sereno de sus besos.
En el refugio que ofrece el puerto a las naves, un fantasma se abre paso lentamente a través de la niebla, trasgo endrino que deja tras de sí una negra estela que cual jirones enloquecidos por el viento bailan entre sus piernas, le sigue una silueta un tanto incoherente con su estructura, cuál es su color exactamente, no lo sé, logra confundirse perfectamente en el entorno, del matiz de las nubes tormentosas tal vez, lechoso, quizá es del color del polvo, de andar silencioso que rompe de cuando en cuando con un leve jadeo. Se retrasa, algo espera, se detiene, se impacienta, al momento aparece una imagen que cualquier ser mundano alabaría: Menudo, sutil, gracioso. Con sus pequeñas manecitas acaricia a la enorme bestia que le monta guardia y lo apresta para seguir los pasos que marcaron al bruto el camino a seguir. El pequeño alcanza la enorme silueta que se recorta en el fondo drásticamente y que fuera de tono le extiende la mano cariñoso y con voz tersa, ronca cual ronroneo de león, dice: - Vamos hijo, hay que llegar al hotel antes de que comience la actividad y nos sea imposible movernos.
lunes, 13 de julio de 2009
Un poquito de Humor
¡Lo sabía! Sabía que todo me iba a salir mal en ese triángulo sentimental... Siempre fui una bestia para la geometría.
domingo, 12 de julio de 2009
Memorias
Me encuentro en la álgida negrura de la noche, oteando en el horizonte, intentando vislumbrar la eterna luz de tu mirada; buscando la guía de tus brazos y el refugio cálido de tu cuerpo.
Te extraño. En el océano de la desesperanza construyo mi barca con tu recuerdo; me mantengo a flote añorando arribar a tu puerto antes del alba, que me arranca de la realidad en la que te veo.
Te extraño. En el océano de la desesperanza construyo mi barca con tu recuerdo; me mantengo a flote añorando arribar a tu puerto antes del alba, que me arranca de la realidad en la que te veo.
Citas
Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.
VINCI, Leonardo da
Las personas mas insoportables son los hombres que se creen geniales y las mujeres que se creen irresistibles.
Anónimo
Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.
MARCIAL
El pensador sabe considerar las cosas mas sencillas de lo que son.
NIETZSCHE, Friedrich
El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.
CLARASÓ, Noel
Saben bien los amantes instruidos que quiere decir "sí" tres "no" seguidos.
CAMPOAMOR, Ramón de
Las palabras están ahí, para explicar el significado de las cosas, de manera que el que las escucha, entienda dicho significado.
HUXLEY, Aldous
Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer.
MACHADO, Antonio
Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.
WILDE, Oscar Fingal O`Flahertie Wills
Amo a la humanidad, pero detesto a las personas
LINUS (PEANUTS)
VINCI, Leonardo da
Las personas mas insoportables son los hombres que se creen geniales y las mujeres que se creen irresistibles.
Anónimo
Poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces.
MARCIAL
El pensador sabe considerar las cosas mas sencillas de lo que son.
NIETZSCHE, Friedrich
El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.
CLARASÓ, Noel
Saben bien los amantes instruidos que quiere decir "sí" tres "no" seguidos.
CAMPOAMOR, Ramón de
Las palabras están ahí, para explicar el significado de las cosas, de manera que el que las escucha, entienda dicho significado.
HUXLEY, Aldous
Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer.
MACHADO, Antonio
Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.
WILDE, Oscar Fingal O`Flahertie Wills
Amo a la humanidad, pero detesto a las personas
LINUS (PEANUTS)
sábado, 11 de julio de 2009
Dulzuras
DULZURAS
Ninguna azucarera ha sido siempre de mi agrado, invariablemente me preguntan el por qué y nunca respondo algo diferente a “lo ignoro”, acompañado de un leve encogimiento de hombros. Alguna vez tuve la ocurrencia de contárselo a un personaje poseedor de aires de psicólogo, me respondió que tal vez era algún trauma de la infancia, obviamente, para mis pulgas, solté la carcajada mientras argüía: “Tú eres quien tiene el trauma infantil.”
Es raro, justamente hoy nada tengo que hacer y, lentamente, cual arena que se vacía en un reloj, un recuerdo hartó mi mente; comenzó con un leve destello evocando a mi padre, un ser absurdamente obsesivo con su entorno, siempre sorprendiéndome por esto. La imagen invocada fue cuando se ponía colérico en el momento en el cual el azúcar se llegaba a humedecer, aunque fuese un poco, y nosotros, mi madre y yo, éramos víctimas de su ira, yo a voces y mi madre a golpes. No sé por qué lo rememoro, ya que en ese entonces contaba con poco menos de cinco años; mi padre falleció a la siguiente primavera quedando en las tinieblas la razón de su deceso, encontraron su cuerpo inerte en la fábrica donde laboraba como velador, se supuso un asalto mas no existían rastros de violencia.
Siempre supe una cierta participación por parte de mi madre en la ausencia de mi progenitor. Desde el momento de su fallecimiento, a parte de que fuimos felices, nunca volvió a existir una azucarera en casa.
Un día mi abuela osó regalarnos una, después de realizar una visita de fin de semana y ver que sacábamos los dulces cristales directamente del envase. Como podrán suponer, el traste, cuyo origen era una tienda exclusiva, terminó siendo un apreciado regalo para una vecina que nos lo agradeció con un enorme platón henchido de galletas espolvoreadas con azúcar las cuales se convirtieron en mi fascinación.
Creo que mi amigo tuvo razón al proponerme que buscara en mi infancia para responder a la pregunta que tal vez me seguirá toda la vida.
Ninguna azucarera ha sido siempre de mi agrado, invariablemente me preguntan el por qué y nunca respondo algo diferente a “lo ignoro”, acompañado de un leve encogimiento de hombros. Alguna vez tuve la ocurrencia de contárselo a un personaje poseedor de aires de psicólogo, me respondió que tal vez era algún trauma de la infancia, obviamente, para mis pulgas, solté la carcajada mientras argüía: “Tú eres quien tiene el trauma infantil.”
Es raro, justamente hoy nada tengo que hacer y, lentamente, cual arena que se vacía en un reloj, un recuerdo hartó mi mente; comenzó con un leve destello evocando a mi padre, un ser absurdamente obsesivo con su entorno, siempre sorprendiéndome por esto. La imagen invocada fue cuando se ponía colérico en el momento en el cual el azúcar se llegaba a humedecer, aunque fuese un poco, y nosotros, mi madre y yo, éramos víctimas de su ira, yo a voces y mi madre a golpes. No sé por qué lo rememoro, ya que en ese entonces contaba con poco menos de cinco años; mi padre falleció a la siguiente primavera quedando en las tinieblas la razón de su deceso, encontraron su cuerpo inerte en la fábrica donde laboraba como velador, se supuso un asalto mas no existían rastros de violencia.
Siempre supe una cierta participación por parte de mi madre en la ausencia de mi progenitor. Desde el momento de su fallecimiento, a parte de que fuimos felices, nunca volvió a existir una azucarera en casa.
Un día mi abuela osó regalarnos una, después de realizar una visita de fin de semana y ver que sacábamos los dulces cristales directamente del envase. Como podrán suponer, el traste, cuyo origen era una tienda exclusiva, terminó siendo un apreciado regalo para una vecina que nos lo agradeció con un enorme platón henchido de galletas espolvoreadas con azúcar las cuales se convirtieron en mi fascinación.
Creo que mi amigo tuvo razón al proponerme que buscara en mi infancia para responder a la pregunta que tal vez me seguirá toda la vida.
Los sueños son eternos
Alguien, un día, me dijo que los sueños se esfuman en el momento en que los ojos abandonan el refugio de Morfeo, es al contrario, he aprendido que estos se vuelven eternos, ya que permanecen en el bastión fortificado del corazón.
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