martes, 22 de septiembre de 2009

De Joaquín Sabina

No le ofreció la luna,
le dijo solo "quedate conmigo no hay fortuna
que valga el corazón que te daré".
Ella dudó un momento y luego contesto que sí,
"pero sin juramentos que no vas a saber después cumplir."
"Y si de verdad me amas no habrá casorio ¿para qué?
con dos en una cama sobran testigos, cura y juez"
"y viviremos lejos del tráfico y la polución
mejor llegar a viejos a la sombra de algún sauce llorón"
le regaló un anillo de quita y pon, que unen sin atar,
y levantó un castillo de arena fina junto al mar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario