La sonrisa nunca abandona mi rostro, permanente rasgo que me caracteriza, pero nadie nota que no me llega a los ojos y menos al corazón. Hace tanto tiempo que sonrío que ya no sé si podré "desatornillar" el gesto de mí.
Ahora entiendo al payaso, que muestra la sonrisa de pintura, mientras el corazón llora desesperado.
Deseo poder sonreír desde el corazón, lo hago esporádicamente y me gusta el calor que emana de mi interior.
Ayúdame a sonreír desde el centro de mi ser.
sábado, 8 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
He hecho mi mejor esfuerzo para ayudar a recordarte que se siente sonreír desde el corazón e incluso desde el alma.
ResponderEliminarHan sido momentos maravillosos, dulces y eternos, lo has logrado y es calor que hace seguir latiendo a mi corazón
ResponderEliminar