Por solicitud del público, continuaremos próximamente con La Caperucita Remix... dejen que me inspire, sin ideas x el momento...
Comencemos desde el principio (otra vez)...
Había una vez una chica a quien llamaban Caperucita Roja, vivía en un loft que se había comprado en la zona antigua de la ciudad...
Un día tuvo curiosidad por conocer los suburbios dónde vivía su abuelita y decidió hacer su equipaje para hacerle una visita...
Mientras se adentraba en el desconocido ambiente del bosque, sintió que alguien la observaba...Entre la penumbra del follaje, alcanzó a percibir una sombra delineada...
Se dio cuenta que alguien la seguía muy de cerca y deseó saber quién era...
Se encontró cara a cara con el Lobo Feroz y no le pareció desagradable, al contrario, le pareció muy atractivo...
Era justo lo que le había recetado el doctor, y con una pícara sonrisa le preguntó su nombre...
Feroz, Lobo Feroz. Y haciendo gala de su sonrisa lobuna, le robó el corazón de manera descarada... El Lobo aprovechó la época e invitó a cenar a Caperucita, quien, sin siquiera imaginarse lo que le esperaba, aceptó...
El Lobo, haciendo gala de su confiada caballerosidad, escoltó a Caperucita a su guarida, encontrándose con algo más que la cena...
Al entrar observó todo lo que le rodeaba, cerca de un suave sheslong se encontraba una botella de champagne y dos copas...
Y sospechando el siguiente paso del Lobo, volteó esperando el beso que añoraba...
Sin embargo el lobo tenía en algo totalmente diferente a un beso...
La tomo entre sus brazos, incrédulo sobre la situación que estaban viviendo, la había esperado durante mucho tiempo...
Cuidadosamente enmarcó su rostro con ambas manos, mirando sus ojos y deseando desnudar su alma, le acomodó un mechón de cabello...
Comenzó a acariciar con ternura la base de su cuello e inesperadamente depositó un fugaz beso en la línea de su mandíbula...
Ese fue el momento en que ambos dejaron fluir las sensaciones acorraladas durante tanto tiempo...
Mientras ella enredaba entre sus dedos algunos mechones de su cabello, él le desabrochó los dos primeros botones de la blusa...
Entonces, Caperucita, abrió los ojos y se descubrió entre las sábanas de su cama, acompañada por los jirones del sueño abandonado.
domingo, 6 de diciembre de 2009
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